lunes, 7 de junio de 2010

TONTO, MUERTO, BASTARDO E INVISIBLE

Tonto: Porque mira que hay que ser lerdo para elegir la profesión de maestro, habiendo tanto trabajo por ahí de esos que dignifican. Pero nosotros, vagos vocacionales, erre que erre adelante con la idea de intentar enseñar algo a las generaciones futuras. Y mira que entre Hannah Montana y El Diario de Patricia nos lo ponen complicado. Pero ahí estan nuestros doctos cojones: imponiendo la ley y el órden en las aulas, filtrando la propaganda del gobierno de turno ( perdón, quería decir impartiendo las asignaturas siguiendo el currículo aconsejado por el ministerio o la conselleria ), cuidando de los báculos ( para los de la ESO, bastones ) de nuestra vejez e intentando que por lo menos tengan un trabajo más digno y provechoso que el nuestro.
Muerto: Prueba a estar durante seis horas trabajando al mismo tiempo de niñera, psicólogo, médico, educador, enfermero, policía, juez, entrenador, ilustrador, padre ( o madre ) de alquiler, relaciones públicas, y luego, si te quedan ganas, ponte a hacer niños para tí. Si tienes suerte de no haber muerto en el intento... felicidades.
Bastardo: Por pasarte la vida protestando, por tener más vacaciones que nadie, por cobrar un sueldazo, por no trabajar los fines de semana, porque tu trabajo no es físico, porque eso que haces es sencillo de hacer, porque si quieres saber lo que es currar te vienes a la mina.... Sigo? Digo yo que alguna cosa debemos tener cuando los padres están absolutamente contentos de que les criemos a los niños....
Invisible: Para la administración, para el conseller o ministro de turno, para el resto de los trabajadores, para los padres, para los alumnos, para todos... No contamos más que para que nos echen mierda por encima, para demandarnos, para poner en tela de juicio nuestra autoridad, para cuestionar lo necesario de nuestro trabajo, para cuestionar que trabajemos....

Si después de todo ésto, aún quieres ser profe: "Bienvenido a ConAir".

Quienes somos, de donde venimos, a donde vamos...