martes, 27 de diciembre de 2011

MICRORELATO 27: TODO TIENE SOLUCIÓN.

Hoy he visto a mami llorar. Se le cayó la bandeja con mi cena y se puso a llorar. Y yo salí corriendo, le di un beso y le dije que no llorase, que todo tiene solución. Y ella me miraba y me pedía disculpas. Pero no sé si era por la cena o por llorar. No entiendo muchas de las cosas que me rodean, y no sé por qué los mayores se preocupan tanto por las cosas. Si se cae la bandeja de la cena, se recoge. Y si alguien llora, se le da un abrazo,  que para eso son los abrazos, no? O al menos, eso me dice papi. Que cuando vea a alguien llorar lo abrace muy, muy fuerte. Que así nos metemos un poquito dentro del corazón de la persona. Por lo visto, cuando abrazamos, a través de la piel sacamos algo que se mete dentro de la otra persona y hace que se encuentre menos triste. 
Papi también llora, aunque lo hace de otra forma. Se calla. y es como si llorase hacia dentro. Y lo hace cuando nadie lo mira. Lo sé, porque un día fui a enseñarle un dibujo y lo vi mirando por la ventana, con la cara llena de lágrimas. Fui corriendo y me abracé a él, con mucha fuerza. Y me dijo que no se lo contase a nadie. Y menos a mami. Debe ser porque los papis no lloran. O eso me ha dicho Mar, mi mejor amiga de la escuela. Le pregunté si su papi también lloraba y me dijo que no, que los papis son fuertes, y que por eso no pueden llorar. Aunque yo creo que los papis, por muy fuertes que sean, también pueden llorar. A mi me gusta que el mío lo haga. Porque me gusta poder tocar su corazón cuando lo abrazo. Y porque huele bien. Siempre huele bien.
Ahora papi no trabaja, y viene conmigo al colegio todas las mañanas. Y me prepara el desayuno. Y me canta canciones en el coche, mientras conduce. Y mami se ríe y le dice que está loco, y yo también me río y hago la señal de los cuernos con la mano, y los dos me miran y se ríen mucho. Y es el mejor momento del mundo: los tres, dentro del coche, cantando canciones y riéndonos. Y cuando dejamos de cantar, mami coge a papi de la mano y le dice que es fantástico, que lo quiere mucho. Y se besan y yo aplaudo. Y les digo que se besen más, porque con los besos se hacen hermanitos. O eso dice Pol. Así que como yo quiero un hermanito, me gusta que se besen. 
Esta tarde llamaron a papi por teléfono. Estuvo una hora metido en su cuarto hablando, y cuando salió estaba serio. Y no sé lo que pasaba, pero a mi me llevaron a casa de la yaya Elena, y ellos dos se fueron solos, mucho rato. Me gusta ir a casa de la yaya Elena, porque me deja jugar con su gato, el "Senyor Cordills". Y me da pan con Nocilla y me dice que en cuando sea mayor, me llevará con ella en verano al pueblo, y nos bañaremos en el río en el que ella se bañaba cuando tenía mi edad. Me gusta mi yaya Elena, porque sus besos me quitan el frío y el miedo. Sabe matar monstruos. Es un secreto que tenemos a medias. Aunque sea una yaya normal, tiene un arma mágica, y poderes,  y por las noches sale a matar a los monstruos que asustan a los niños. Por eso no me da miedo dormir sola. Porque sé que mi yaya Elena mata monstruos por mi. 
Porque yo duermo sola ya. Porque ya soy mayor. Aunque mi cuarto está cerca del de papi y mami. Y duermo con la puerta abierta, para poder oírlos mientras me duermo.Ahora los oigo hablar. Y hablan de algo que se llama Sevilla. Y papi dice que será sólo unos meses. Por probar. Y que si va bien, pues ya veremos lo que hacemos. Y yo no sé de qué hablan, pero no deja de repetirle a mami que todo tiene solución. Y si papi lo dice, será por algo. Y si mami ha dejado de llorar, esa cosa que llaman Sevilla no debe ser mala. Aunque mañana, si no me lo cuentan ellos, le preguntaré a mi profe qué es eso de Sevilla. 

viernes, 16 de diciembre de 2011

Önskan.

Trae la tarde oscura
el deseo como un torrente,
 imparable,
 cuando notas que te cubre por completo,
 que hace que tus átomos cobren vida propia,
 y que la piel se abra en miles de pequeñas grietas,
 y asomando por cada rendija, un grito que dice: se mía.
Rompo mis hechuras,
¡que afán de ser río, de habitarte,
nuevamente,!
inundar el mapa de tu orografía,
conquistar tu piel, marcar el camino con mis huellas,
caminar y reventar,poner mi norte en tu sur,
exquisita geografía.
La luna blanca,
en el centro de tu vientre,caliente,
el ojo,
que me mira y me manda mi reflejo y me pervierte,
y atravieso tus barreras, y te torno el color de tus cimas,
de blanco a rojo fuego, soy sol, quemo, provoco incendios,
ardo, vivo, río, muero.
Trae la tarde oscura,
el calor inusitado de Julio en Diciembre,
las sombras,
desfallecen y reculan, heridas de muerte,
abandona el frío su trono azul y se retira,
mundo de fuego, muerto el hielo y la ira del invierno,
en mi lecho, contigo o sin ti, es verano de nuevo.



domingo, 11 de diciembre de 2011

MICRORELATO 26: EROSIÓN


  1. Dados dos puntos, se puede trazar una y sólo una recta que los una.

- “ Me puedo sentar aquí? Prometo no molestarte. “

Ni tan sólo te había visto venir. En realidad, reconozco que me costó reaccionar. Más de lo que yo acostumbro, que es como decir mucho muchísimo. Aunque ese mecanismo que activa las cosas bonitas e importantes sí funcionó, y a pesar de estar azorado, seguí estirando los músculos de mis piernas, mientras la máquina que tenemos dentro y que crea universos nuevos a partir de las sensaciones, se ganaba el sueldo.

- “Voy sudado. Me he pasado más de una hora corriendo. Ahora mismo estaba estirando y me iba a ir a casa. Perdona mi aspecto….”

- “Alba. Me llamo Alba. Tú Nelo, verdad?. Y sé que llevas una hora corriendo. Te vi pasar por delante de mi casa. Y ya te había visto alguna vez estirando en este parque. Vivo por aquí cerca.

Y tu forma de explicarte, tus palabras, tu primera reacción, dibujaron el camino delante de mis ojos, uniéndolos con los tuyos, con tu boca, de la que salían las palabras que se iban enroscando por mi cuerpo, con eso que algunos llaman alma y que yo aún no he conseguido definir con la nomenclatura adecuada. Fue como si entre nosotros hubiese pasado una estrella de fuego, cuyo rastro no se borra, y permanece ahí, noche tras noche, aunque nadie se tome la molestia de mirarla.

-“Qué tienes pensado hacer hoy?” Tengo que ducharme, pero luego podríamos compartir un café. Además de correr, sé hablar…..creo.

- “Claro, te iba a decir lo mismo. Pero con una condición. Que me regales un adjetivo. No uno que te sobre, sino uno que te importe. Que te defina y que nos defina. Por supuesto, te dejo pensarlo mientras tomamos el café. Pero luego, quiero mi adjetivo. Las chicas somos caprichosas a veces, ya sabes…”

Y te fuiste dejándome con la misma sensación de cuando me asomé a Preikestolen, en Noruega. Muerto de miedo, con la curiosidad reventándome las costuras y con una sonrisa tan ancha que mis dientes iluminaban el mundo. Y ese café fue la nota dominante de una melodía que empezamos a componer aquella misma mañana, una melodía única, como el adjetivo que descubrimos nos correspondía. Una melodía que se alargó todo el día y cuyo clímax nos sorprendió entre sábanas, hablando una lengua tan viva como incomprensible para cualquiera que nos hubiese espiado mientras nos derramábamos el uno sobre el otro. Y el resultado fue una ecuación capaz de describir la geometría del amor recién parido con tanta minuciosidad, con unas cifras tan absolutas, que parecía inevitable morir arrollado.

2. Todos los ángulos rectos son congruentes.

- “No soy tan raro como pensaba. O sí, quién sabe “

- “Te preocupa serlo? “ A mi me gusta que seas raro. Las cosas normales son aburridas, previsibles. Sólo tienen dos dimensiones. Les falta esa profundidad que ayuda a tener perspectiva, a comparar. A darnos cuenta de los detalles. “

- “Tú también eres rara. Será por eso que te gusto. Que me gustas. Que en tan poco tiempo hayamos podido construir esta nueva normativa. Has oído hablar de Euclides? “

- “Era un matemático griego, no?”

- “Se le conoce como al padre de la geometría. En realidad, no se sabe mucho de él. Hay quien afirma que no llegó a existir. Que unos cuantos sabios en conjunto publicaron el tratado usando el nombre de un filósofo que había vivido cien años antes. Fuese o no un personaje real, aquel tratado fue importante, porque puso los cimientos a muchas de las cosas que vinieron después.”

- “Y a que me vas a explicar qué decía ese tratado ?”

- “Creó cuatro axiomas. Bueno, fueron 5, pero el último todavía hoy se discute si es o no cierto. Pero los otros cuatro son totalmente demostrables”

- “Con formulaciones de esas que sólo comprendéis tú y tus alumnos? Bueno, tus alumnos lo dudo jajajaja.”

- “Mis alumnos las comprenden. Y sí, se demuestra a través de formulaciones. Y ecuaciones. Pero lo bueno que tiene la geometría de Euclides es que se puede demostrar a través de objetos cotidianos. Por ejemplo, la congruencia. “

- “Sabes que no tengo ni idea de lo que es. Y que me gusta cómo explicas las matemáticas. Y que te sigo atentamente, profe. Dispara, forastero”

- “Por decirlo de forma sencilla. Imagina dos jarrones exactamente iguales. Mismo peso, tamaño, color, forma. Todo idéntico. E imagina que uno lo colocamos de manera horizontal, y el otro de manera vertical. Continúan siendo iguales? “

- “Claro. Su posición en este caso es irrelevante. Siguen siendo lo mismo “.

- “Muy bien. Pues eso mismo sucede con los ángulos. O con los triángulos. O con el resto de objetos geométricos. Se da la congruencia cuando dos ángulos son iguales. O dos triángulos. O los lados en concreto de esos triángulos.”

- “Parece una forma de ahorrar tiempo a la hora de categorizar. Es útil, porque explicadas las características de uno, todos los que sean exactamente iguales, se someterán a las mismas normas, verdad? “

- “Correcto. Te explicas casi mejor que yo. “

- “Sabes? Igual es la congruencia la que hace que tú y yo nos queramos. La que ha ayudado a que todo tenga sentido. La que ha establecido el tipo de relación que debíamos llevar. Puede que nos queramos porque a fin de cuentas somos el mismo objeto, con diferente posición, pero lo mismo. Por eso nos ha costado tan poco describir nuestro espacio.”

- “Quieres que lo formule? Que le de forma matemática? O prefieres que me adhiera aún más a tu piel?”

- “Haz ambas cosas. Y formula un axioma que nos mantenga siempre unidos….”

  1. Se puede trazar una circunferencia con centro en cualquier punto y de cualquier radio.

Fue todo tan fácil, tan natural, que a pesar de haber sido la inductora, la culpable de todo ello, todavía hoy me admira tanta perfección en las formas. Y es que alcanzar ciertos niveles de compenetración debería ser objeto de estudio. Tendría que existir una ciencia que analizase de una forma más o menos rigurosa por qué dos personas alcanzan a comprenderse con tan sólo una mirada. No creo que el amor tenga esa capacidad de reestructuración de los objetos. Tiene que haber algo más. Algo más complejo, un juego de fuerzas, como esas que mantienen el equilibrio, en apariencia caótico, del universo. Porque bailar de la forma que nosotros lo hacíamos por la vida no está al alcance de muchos. Ser capaces de girar en círculos perfectos, rotundos, sin perdernos ni el más pequeño de los pasos del vals que tocó la orquesta el tiempo que permanecimos juntos. Crear un conjunto de elementos propios cerrado, sometido a su propia legislación y jurisprudencia, al margen de miradas, de comentarios. Viajar sin detenernos a velocidad de vértigo siguiendo el mismo sentido, sin que uno adelantase al otro, sin que el otro dejase atrás al uno. Dos paralelas perfectas. La demostración matemática más incontestable de que a veces sí se da eso. Y darme cuenta de que cuanto más quería a Nelo, más me quería a mi misma, como si al darle amor a él, al mismo tiempo, alimentase el mío propio. Fue fácil y bonito despreocuparse, dejarse llevar. Como cuando estás en una carrera y la propia inercia del resto de los corredores te proporciona a ti la energía necesaria para seguir avanzando. Supimos llevar la magia con nosotros, y actuar al margen del resto de agentes externos. Cualquier punto era bueno para trazar nuestro círculo, y proseguir dentro de él con ese espectáculo que de forma sublime habíamos sabido desarrollar.

  1. Cualquier segmento puede prolongarse de manera continua en cualquier sentido.

Un observador externo y avezado en estas lides de la ciencia podría haber previsto el momento exacto en que aquella estrella, aquella masa iridiscente que tanto había crecido se colapsaría, hasta alcanzar el estado de super nova y luego tornar todo aquel calor en el frío absoluto de una enana blanca. También es cierto que si atendemos a lo que decía Einstein, todo es relativo, y todo depende de la capacidad de perspectiva con la que miremos las cosas. Así, ni Alba ni Nelo fueron capaces de ver que tanto consumo de energía no podría conducirles sino a su propio colapso. Porque querer en la mayoría de ocasiones no es suficiente. O hacer depender el amor de toda esa pasión, de esa energía que como un tsunami arrasa con todo lo que se encuentra a su paso. Ya que cuando la energía se consume, el amor se muere irremediablemente de inanición.

Y un buen día, aquel que considerabas tu igual aparece deforme, ajeno. Y ese gigante con piernas de acero empieza a oxidarse, a no ser capaz de moverse. Y el frío entra por las rendijas. Y los cristales que aislaban del exterior se astillan, Y pronto elementos nuevos contaminan aquel ambiente antes aséptico. Despiertos del sueño, sólo queda preguntarse qué más queda por vivir, por decir, qué mas verbos faltan por conjugar. Es el tiempo de las dudas primero, de los reproches, más tarde. El momento en que las acciones cambian el traje del deseo por el de la obligación. Y las miradas no calientan. Y el silencio, ese que antes servía de refugio caliente para los amantes, se torna un lugar oscuro, mohoso y lleno de bichitos. Poco importa si fue Alba quien dijo y Nelo quien accedió o fue al revés. Lo único verdadero y comprensible es que la brecha que se había abierto entre los dos puntos se tornó segmento. Y que los puntos, para prolongarse, decidieron tomar direcciones opuestas. Se escuchó algo parecido a un “no podemos seguir así”, a un “mejor que cada cual tome su camino”. Y cuando se fueron, el único te quiero que permaneció inamovible fue el de una nota olvidada dentro de un libro. Y las líneas se alargaron siguiendo su propia estela, en pos de un infinito desconocido, nuevo. Lo bonito de la historia, es que el punto del que partieron, el preciso instante que marcó su separación, será el punto que siempre, de manera indiscutible e inapelable, los mantenga unidos, Y sobre ese punto, al que llamaremos recuerdos, va toda esta historia.

Gracias a Mer Lamela por la foto y por haber propuesto esta historia.


domingo, 4 de diciembre de 2011

MICRORELATO 25: PARAMOUR.o FLUJO CONTINUO 2 ( CARLOS Y ROSANA ).


Buscaba un hilo del que tirar, y lo encontré en tus besos, en tu boca abierta, la entrada al mundo de los sueños, el pasaporte a ese país con clima cálido y húmedo que es tu cama. Y tus dientes mordiendo la carne de mis labios confirmaron mis más terribles sospechas: estaba perdido, desarmado, sin argumentos para negarme a la rotundidad de tu/mi/nuestro deseo. Así que me aferré a la piel que te rodea, y mis cinco sentidos me despegaron de mi yo contradictorio y tomaron el timón para llevarme a ese sitio al que desde un buen principio me moría por ir.
Y así mi boca toma al asalto la tuya, y con mi lengua te violento, te follo, te penetro intentando llegar hasta ese lugar que tanto custodias. Y sólo salgo de ella para buscar tu cuello blanco, que tanto me gusta morder, recorrer con los dientes marcando el camino de la perdición. Y con toda la alevosía de la que soy capaz te como la oreja, recorro su interior con la lengua y agito tu respiración detallándote cómo te voy a follar, cómo voy a disfrutar haciéndolo, cómo todo mi empeño pasará por hacerte volar, por conseguir que tu río se desborde en mi boca.....
Tus pechos suben y bajan, marcan el ritmo de mi empeño por devorarte, por apretarte bien contra mí. En pleno afán livingstoniano exploro tu espalda por encima de la ropa, clavando sin misericordia mis manos en tu culo, adquiriendo el derecho de explotación por mero afán de conquista. Y tú, peleona como eres, tomas al asalto mi entrepierna con tus manos, y aprietas fuerte el sexo hinchado, caliente, que brama por salir y presentar credenciales.
Y de esta forma, como dos serpientes en pugna, enredados el uno en la otra, nos quitamos toda la ropa y dejamos a la vista el mapa de la siguiente batalla. Mi sexo grande, descomunal exclamación de deseo, apunta hacia tu boca, y no te lo piensas dos veces antes de devorarlo, y casi consigues que caiga rendido en el primer asalto. Te veo sonreír, sabedora de tu poder. Y probablemente me desmayo de placer al ver tu lengua recorrer el largo de mi pene, hasta que decides que debe desaparecer dentro de tu boca y lo introduces, poco a poco, y tus labios se ciernen sobre él y lo cubren de calor. Es tan certera y mortífera la presión que casi me corro. Pero no, debo aguantar, así que planto batalla, me salgo del peligro de tu boca y toda la ciencia y la sabiduría de cama ahora me pertenecen. Ahora soy yo quien tiene el poder, quien disfruta dirigiendo a la orquesta. Te tumbo boca abajo, y con mi lengua empiezo a recorrer tu nuca, Suelto a chorros mi calor, soy un dragón cegado por el deseo, aliento de fuego que pretende descomponer tus átomos, hacer que tus moléculas se partan en mil pedazos. Resigo la autopista de tu espalda, muy lentamente, y disfruto aspirando el aroma de tu piel, el flujo de tu sexo impregnado que sube desde abajo, y que mezclado con el mío enrarecen el aire de la habitación. Mi boca sigue su viaje, conquistando ahora tu culo, el cual abro con mis manos y lo estimulo a lengüetazos, como si se tratase de latigazos. Y no puedes contenerte y gimes, y te mueves y el caballo se desboca, pero te aferro fuerte, bien fuerte, temeroso como estoy de que al final te lo pienses mejor y decidas irte, y certero, te sitúo encima de mi boca, y sentada a horcajadas sobre mi te dedico mis caricias, te transmito sin palabras lo que siento, lo que necesito, lo que quiero que sepas y aprendas. Me encanta mirarte desde abajo mientras devoro tu sexo. Me gusta ver tus pechos agitados moverse, tus pezones tan duros y afilados que desgarran el aire. Me entusiasmo viendo cómo cierras los ojos, cómo te muerdes los labios y entre gemidos me apremias para que siga ( "No pares, cabrón" ), y decido que ya ha llegado el momento, que es la hora de que el mundo se rompa en mil pedazos, así que te siento sobre mi polla y dejo que te deslices por ella, que llegue al final y que los músculos de tu vagina me encierren en esa dulce prisión.
E inicias el baile final, dando entrada primero a los pasos cortos, apenas perceptibles, luego más visibles, pasos más largos y rotundos, y pronto lo que empezó con un simple taconeo se ha convertido en una jauría de caballos que galopan, y el ruido no me ensordece porque mis sentidos están fuera de mí, viajan por un universo paralelo. Ahora eres tú la que apunta en mi oído lo mucho que te gusta follarme, cómo disfrutas viéndome rendido ante tí, y entre gemidos me pides que me corra, que me una a ti en el momento del clímax, y juntos nos corremos con tanta fuerza que por un momento no sé si salgo de mi, si irremediablemente abandono la carne para ser otra cosa, probablemente ese algo violento que me hace eyacular dentro de tí, llenándote de mi, obviando que en mi flujo expulso una parte de mi alma, que detrás de cada uno de mis espermatozoides se va un cachito de mi resistencia a quererte.

viernes, 25 de noviembre de 2011

PREGUNTO....

Soy yo el que no entiende,
comprende, asimila,
defiende, este perro mundo
de melodías disonantes y
miradas cacofónicas..?
O es que está todo tan mal hecho,
tan poco adornado,
conferido como un urinario gigante,
como una indecencia en la boca de un niño,
como una rosa olorosa de plástico rojo vivo,
que no hay quién se deje deslizar,
quién se deje mecer, besar, mimar
quien nade a brazadas
cruzando las olas de este mar
ominoso?
Poco me importa mientras la hiedra del deseo,
océano verde esmeralda,
seda suave de tu pelo,
siga siendo el rumor dominante en mis sueños...

domingo, 23 de octubre de 2011

Y ESOS CALDOS DEL DESEO.....

La fiebre me trae sueños de carne,
deseo onírico de piel real,
muros que se abren al paso de mis dedos,
un universo blanco y rojo de tus besos.
Y como dos galaxias nos acercamos,
y hacemos estallar supernovas, y emitimos radiaciones,
y controlamos el alfa y el omega,
y dirigimos encuentros salivares.
Pronto se revientan las costuras del deseo,
que todo lo inunda, que se sale de madre,
y el país de tu vientre tiembla,
y entro triunfante, reclamando mi parte,
en pos del botín que ya creo mío,
pero oh, feliz desgraciado,
de nuevo preso de tus trampas pagaré cara la osadía,
de creer que serías mía sin blandir la espada de mi lengua,
sin beber de la fuente de tus piernas, sin herir tu sexo a lanzazos.
E inventamos batallas en mapas de lino blanco,
y marcamos con los dedos recorridos que se hunden en entrañas...
y bebemos brebajes, ingredientes de tu piel y de la mía,
y somos luz, materia de sueños, viento, fuego,
y tomamos prestada la forma curva del cielo en nuestro lecho,
y mil pequeñas muertes agitan nuestros cuerpos.
Soy fuente luminosa, marea blanca,
soy un barco que se resquebraja, que se parte las entrañas,
soy un viajero perdido, mareado por el paisaje brumoso,
por la niebla de ese sueño caliente y obsceno,
cuyo único combustible es el deseo.
Soy, pero no soy, y no importa,
más ser algo fuera de ti, es no ser nada.



sábado, 17 de septiembre de 2011

MICRORELATO 24: TR3S, CATORCE, DIECISÉIS......

Es como... es como correr. Sí, eso, como salir a correr cada día. Empiezas queriendo alcanzar tu primer kilómetro. Y cuando llegas, jadeando, sudado, con un trocito menos de vida o con un trocito más, te das cuenta de que por delante tienes más tierra. Así que al siguiente día avanzas dos pasos, y luego cuatro, y otro día un hectómetro, o dos, o tres...Y con el tiempo deseas alcanzar la línea del horizonte, como un niño que decide ir a ver dónde duerme el sol cuando se esconde y la soberbia de la blanca luna lo alumbra todo. Aunque sepas que el horizonte es inalcanzable, claro. Porque lo sabes. Pero te importa muy poquito. "Qué más da por unos metros más?", te dices. Y lanzas el dado y cuentas nuevas casillas. Porque avanzar es tardar más en regresar al punto de partida. Porque los puntos de partida son sitios feos, húmedos y llenos de bichitos con ocho patas que lo contaminan todo. Si no, por qué ibas a querer correr, verdad? Y al final te vas con la esperanza puesta en que un buen día, el punto de partida sea un sueño feo. Y que no puedas regresar a él, porque se haya difuminado. Así qué, como no tienes más remedio, sigues corriendo, avanzando, ganando metros.
Y pronto alguien te pregunta a dónde quieres llegar. Y tú lo miras con cara de circunstancias, sonríes, y le das a entender que no tienes ni idea, que ni siquiera habías pensado en llegar, que lo que te motiva es el viaje en sí, el hecho de mover tus músculos, tus huesos, de notar como todas tus células se manifiestan, de empezar a vivir desde dentro hacia afuera. Que lo que realmente hace que sonrías es notar como tu corazón pasa a ejercer el dominio sobre el resto de tu cuerpo. Es el jefe, el amo. Nuevas reglas, nuevas concesiones. Y las ideas funestas, a sabiendas de que tienen la batalla perdida, porque el enemigo a batir ahora es tan treméndamente poderoso que ni en mil años podrían doblegarlo, se repliegan y abandonan el que había sido su refugio por la puerta falsa, cabizbajas, como el ejército derrotado que son. Y las nuevas ideas redactan un armisticio perdonando a los viejos pecados, hastiados ya de cumplir condena, y una constitución cuya norma principal, por encima de otras, es seguir avanzando.
Y firmas tratados con los que son como tú, con todos aquellos que desean tocar con sus manos el sol, que pretenden asomarse al borde de la Vía Láctea, aquellos que sueñan que avanzan tanto que comban la línea espacio-tiempo. Y te unes en comunión permanente con alguien especial, que te sonríe mientras corréis, que te dobla para que no te canses y a quién doblas cuando las fuerzas le flaquean. Y te das cuenta de que lo mejor de no correr a solas es el saber que no eres el único afectado por esa locura maravillosa. Que, aunque sea por minoría, parte de razón sí tenéis. Que a lo mejor el mundo no es tan complicado, o tan importante, o tan decisivo, si quiera. Que en realidad tener o no tener un destino concreto no es más que una cuestión de nomenclatura. Que se puede hacer todo, que se puede desear todo, que se puede merecer todo. Que comos los decimales infinitos del número Pi, lo divertido de verdad es ir sumando cifras. Y que, por supuesto, el día que decidas parar para coger aliento, el camino seguirá ahí delante, infinito, acogedor. Y sonreirás y dirás: "Venga, unos metros más. Total, ya puestos...."

martes, 30 de agosto de 2011

PEQUEÑO CATÁLOGO DE EXTRAÑECES.

Extraño la inmensidad de las horas contigo.
Extraño ser una osadía de luz en un túnel.
Extraño tirar muros con la fuerza de mi boca.
Extraño ponerme el traje de los Domingos cada Lunes.
Extraño decorar estrellas con tu pelo mientras duermes.
Extraño ser el cartero que llama a tu ventana dos veces
Extraño la enormidad de las cosas pequeñas.
Extraño escurrirme de tus dedos como la arena.
Extraño no ser luz, sombra, aire, refugio, alimento,
un punto de libro, un enigma resuelto, una frase certera.
Extraño fallar a la primera, de tu manta ser la carretera.
Extraño el ir contigo en el coche de san Fernando.
Extraño acabar de salir y decir: vamos llegando.
Extraño tener la patente de corso de tu vientre,
abrirme en dos y derramar simiente.
Extraño atar palabras y que no se las lleve el viento,
extraño y sonrío....sonrío y recuerdo.






miércoles, 24 de agosto de 2011

CARTA ABIERTA A JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO Y MARIANO RAJOY BREY.

A la atención del actual presidente del gobierno y secretario general del partido socialista y al aspirante a la presidencia del gobierno y secretario general del partido popular.

Apreciados señores,

El que se dirige a vosotros es un ciudadano, uno de tantos, en mayor o menor medida, afectado por la crisis, y en mayor o menor medida, preocupado por el presente y el futuro de los ciudadanos de este país, que es el mío y el vuestro. Yo soy una de las tantas millones de personas a las que os dirigís en vuestros discursos. Uno de tantos ciudadanos anónimos que pudo y podrá ( o no ) votaros en pasadas y futuras elecciones. No dirijo un emporio, no financio a nada ni a nadie, mi opinión no tiene más relevancia de la que puedan darle mis amigos y conocidos, que son tan anónimos como yo. No soy una estrella, no domino los medios, no acaparo portadas, micros, artículos de opinión....No cuento, no importo, no decido.

Pero tengo voz, y tengo voto. Y pienso, y analizo, y opino. Y puedo estar de acuerdo con vosotros o discrepar frontalmente. Y pienso hacerme valer de cualquier medio que amplifique mi voz. Porque si no es amplificada, si no retumba, no llegará ni en forma de eco a vuestros oídos. Porque os habéis empeñado en instalaros tan arriba, tan lejos de nosotros, los ciudadanos de a pie, y hacéis tanto ruido, que tendré que gritar mucho y con mucha fuerza para que me prestéis atención.

Os voy a contar algo sobre mí, porque creo que es de buena educación presentarse. Me llamo Jose. Soy profesor, de secundaria, interino. Procuro hacer mi faena con mejor o peor destreza, aprendo cada día un tanto y, a pesar de las dificultades, creo que me salgo con la mía. La educación pública tiene cosas buenas y cosas malas. Nos iguala a todos, o al menos, debería ser así. Facilita que cualquiera, independientemente de su procedencia o ingresos, adquiera unos determinados conocimientos. Y me siento orgulloso de ayudar a que alumnos diversos y con diferentes necesidades aprendan, se desarrollen. Me siento orgulloso de poder decir que ayudo a formar ciudadanos: activos, curiosos, implicados, ilusionados. La parte mala? La falta de ayudas, la masificación en las aulas, la falta de personal..... Cosas que podrían solucionarse con dinero. Con ese dinero que sale de mis/nuestros impuestos. Ese mismo dinero que dirigido a la sanidad ha hecho posible que el padre de mis dos amigos tenga hoy un riñón nuevo, una vida nueva. O la madre de una de mis amigas. O una tía, hace años. O que hace posible que los medicamentos cuesten mucho menos de lo que en realidad valen. O que ayuda a que se investigue ( poquito, no tanto como querríamos ), convirtiendo a nuestros médicos en los mejores del mundo, o a soñar con que algún día el cáncer, el alzheimer y tantas y tantas enfermedades tengan cura. Siempre me he sentido orgulloso de formar parte de un país que cuidaba y priorizaba su estado del bienestar, que entendía que invertir en la cosa pública, que priorizar el interés general por encima del particular, a la larga, nos hacía mejores a todos. A ricos y a pobres. A los que mandan y a los que no mandamos. A lo que toman las decisiones y a los que las "sufrimos". Hasta ayer....

Ayer leí en todos los medios que estáis de acuerdo en cambiar la constitución, la carta magna, tan sacrosanta e intocable que cada vez que alguno de nosotros nombra siquiera la posibilidad de retocarla, de transformarla, de adaptarla, se ve casi vilipendiado por los que la custodiáis. Y que además lo hacéis casi de tapadillo, a golpe de decreto, sin pedir nuestra opinión. Y para qué? Para poner techo al gasto público. Para conseguir el por vosotros tan añorado "déficit cero". Sin tener en cuenta si el dinero destinado a lo público, a lo de todos, es el suficiente o no. Atendiendo más a los intereses de los mercados que al de los ciudadanos que alguna vez confiamos en vosotros para dirigir el país. Cuando la crisis estalló, cuando empezasteis a aplicar o a reclamar medidas, a los ciudadanos nos tocó apretarnos el cinturón. Nos tocó hacer esfuerzos. Vimos como muchos de nuestros amigos y compañeros perdían el trabajo. Y también vimos como los más ricos, los que más tenían, no sólo no perdían poder adquisitivo, sino que eran los destinatarios de las grandes ayudas. Y callamos porque confiamos en vosotros, porque a lo mejor esa era la solución. Y cuando nos dimos cuenta de que nos habíais estafado, de que no pensabais hacer nada por ayudarnos, tan ocupados como estabais por alimentar la codicia de los mercados, y tomamos nuestras calles y nuestras plazas nos enviasteis a la policía. Y nos volvisteis a mentir diciendo que no había dinero, pero no os importó gastaros 50 millones en la visita del Papa....

Tengo tantas preguntas por haceros, tantas propuestas, se me ocurren tantas y tantas alternativas.....Y aunque sé que no va a servir de nada, no me rindo, y alzo de nuevo mi voz, e intento que se me escuche, que se me tenga en cuenta. Porque sé que no estoy solo. Porque sé que no soy el único. Porque siento que esto no me afecta a mi solo, que nos afecta a todos. Porque defiendo lo público, lo mío, lo nuestro, lo vuestro, lo de todos. Porque de seguir por este camino no os sorprendáis de que la ciudadanía, de que nosotros, os demos la espalda. Que caminemos sin teneros en cuenta. Que tomemos nuestras propias decisiones. Podéis obstinaros en decir que nos representáis, que sois el resultado del juego democrático, que las reglas están hechas así. Las reglas? Esas que cambiáis a vuestro libre albedrío? En aras de vuestro propio interés? Sin tener en cuenta nuestra opinión y nuestras necesidades?

No pretendo extenderme más. Sólo, proponeros algo, un envite democrático. Presentad la propuesta, escrita, detallada. Hace que llegue a todos nosotros. Y someterla a debate público. A referéndum. Demostrad que sí creéis en la democracia, que de verdad la protegéis. Y aceptad el resultado de los ciudadanos. Porque si no, el poco crédito que aún conserváis se desvanecerá como el humo.

Se despide atentamente el ciudadano indignado,

Jose Azuaga.

lunes, 22 de agosto de 2011

DECLARO QUE SIENTO Y ESTOY VIVO.


Si de repente abandono la esclavitud del silencio
y decido leer en voz alta, más allá de entre las líneas,
con voz clara y firme, en ese idioma universal que tan bien conocemos.
Si por un casual decido respirar aire nuevo,
abrir ventanas, dar luces nuevas a mis viejas paredes
que daban cobijo a insectos y hongos.
Si decido unilateralmente ser luz de otoño,
ser cielo azul, fresco, inmenso, bóveda soñada,
sol dorado, tiempo añorado y deseado.
Si me visto de noche estrellada, de luna de argento,
si me adorno de viento y de furia de mar,
si arremeto con la fuerza de mis elementos.
No penséis en pararme, no oséis encerrarme,
pues no hay jaula para aquel que vuela sin alas,
ni barrote para el que maneja con brío su destino.


martes, 16 de agosto de 2011

MI NOCHE SABE....


Mi noche sabe a estrellas deslumbradas por la luna, siempre llena, siempre orgullosa y altiva, entorpeciendo el reflejo frío de sus rivales. Sabe a melodías con sordina, a la voz de Thom Yorke aullando entre notas disonantes y cadencias extrañas. Sabe a blanco sobre negro, un camino de baldosas amarillas que me conduce a mundos extraños, a veces desoladores, otras, cálidos como una cuna.
Mi noche sabe rumor de sábanas, a toses lejanas, a ruido de gente aliena, a niños maullando y gatos llorando...Tiene el sabor amargo de mis horrores residentes, instalados en ese sitio no tan escondido como querría, y el regusto dulce de los hechos consumados, de los peldaños subidos, de las cumbres por escalar.
Mi noche sabe a sexo: sólo o en compañía, en cuerpo y en mente. Conserva el sabor de antiguos ritos añorados, y se viste con las túnicas del hambre no saciada de aquellos cuerpos visitados o por venir. Sabe a blanco roto, a gemidos ahogados, a soliloquios mudos y a murmullos compartidos.
Mi noche sabe a pasados, a presentes y a futuros. A deseos que se conjugan en plural, a gramática de almas enredadas, a frases compuestas. Mi noche sabe a los decimales de Pi, cuyo viaje impenitente los aleja de la llegada mientras más y más se aproximan. Mi noche siempre quiere más, nunca se va sin pasar factura, sin dejar recados, sin darme un beso de despedida y decirme: sigue, lo estás haciendo bien. Mi noche sabe a te quiero, a te quise, a te podría volver a querer pero no, a puede que algún día lo intentemos, a me has alegrado la existencia, a me encanta que sigas ahí. Mi noche es mía pero es nuestra, es única pero diversa, es terrible pero justa.
A qué sabe tu noche?

jueves, 14 de julio de 2011

¿ Y SI TE COMO A BESOS ?


Y si te como a besos?
Y si desgastamos la piel de tanto tocarla?
Y si gritamos, gemimos, arañamos, susurramos...?
Y si no somos tú y yo, que somos nosotros?
Y si explotamos la posibilidad de fundirnos,
de soldarnos, de usar el comodín de la coalescencia...?
Y si somos el vórtice de una tormenta?
Y si paramos el tiempo y angulamos el espacio?
Doblamos las coordenadas, invalidamos las ecuaciones,
nos inventamos una tangente y no nos salimos de ella.
Y si somos líquido, y luego gas,
y luego nos precipitamos el uno sobre el otro?
Y si somos una era, un segundo, un año y un milenio?
Y si inventamos un ruido mudo y un habla sorda,
y nos comunicamos con miradas,
y cerramos los ojos y todo es murmullo?
Qué tal si te como a besos, te cubro de miradas,
te follo, me follas, me rompo las entrañas y te clavo el alma,
me atrapas en tu seno, y sin dejarme marchar,
una vez más me corro y me vuelco y me vuelvo del revés.
Y si te como a besos y volvemos a empezar?

viernes, 24 de junio de 2011

MICRORELATO 23: POR QUÉ TE QUIERO....


Así que era eso... El amor, digo. Hacer de la casualidad un combustible, una fuente de energía primaria y poderosa que lo moviese todo. Complicado, ¿verdad?. Sin embargo, no nos salió mal del todo. Un principio renqueante, como un chiquillo plantado en la puerta de un aula, como dudando si pedir permiso al profesor para entrar o esperar a que éste acabe su discurso, perfecto, categórico, incontestable, y escurrirse sin ser visto y sin hacer el más mínimo ruido.
Una vez se instaló, todo fue iluminándose, de forma gradual. Tan perfecto fue, que cuando quisimos darnos cuenta estábamos en mitad de la pista, ejecutando de manera impecable los pasos del baile. Y tú y yo intentando disimular, con la risa floja en la boca, y el corazón tan grande y sangrante que parecía que en cualquier momento nos iba a reventar. Y todo el mundo mirando, y cuchicheando, y señalando, y vuelta a mirar y a darse codazos. "Míralos" -decían - "qué guapos y felices están". Y tú y yo, como si el mundo no fuese con nosotros, como si lo viésemos todo asomados a una pantalla de cine. Espectadores del que en aquel momento era el mayor espectáculo del mundo.
Y así, seguimos avanzando, con una perspectiva del tiempo y el espacio tan relativas que hasta el mismísimo Einstein hubiese tenido problemas para formularla. Y admitiendo lo que ya era una forma de vida, un ecosistema a parte del resto. "No tiene nada de malo, ¿a que no?" - te preguntaba yo a tí. Y tú te reías y me decías: "No lo sé, la culpa es tuya. Tú viniste a llamar a mi puerta". Y yo te seguía la broma, actuaba como el más grande de los ofendidos en este mundo y el siguiente, y arrugaba la nariz para luego, estallar a carcajadas.
Y aprendimos los grandes trucos, los efectos deslumbrantes de nuestro nuevo poder. Así, éramos capaces de abandonar nuestro estado sólido para transformarnos en momentos, en circunstancias, en meros avatares que cruzaban la atmósfera hacia muy, muy arriba, tanto, que le robábamos el brillo a las estrellas en un descuido, y nos sentábamos en las nubes a comer algodón de azúcar hasta que nos dolía el estómago. Y por la noche, la luna creciente nos hacía de lecho, y nos dormíamos mientras la aurora cantaba desconsolados boleros a ritmo de Portishead.
Y luego parimos rutinas, y emociones nuevas, e intensidades con sordina. Y la orquesta pasó de tocar una brillante y vigorosa marcha húngara a algo más pausado, más íntimo. Y fuimos las constantes de la melodía, las notas en torno a las cuales gira todo. Bien encajadas, sin disonancias ni efectos trágicos. El grado justo del sumo amor. Ni más, ni menos.
Y seguimos siendo melodía principal, los versos que dan nombre al poema. No tenemos prisa, no dejamos de fabricar anhelos, de compartir enredos. Sobra la palabra, porque nos basta ese "ESO" para reconocernos, para comprendernos. Y es todo lo que necesito, lo que quiero, todo mi alimento. Y es, y era, y sigue siendo y volverá a ser la respuesta a la pregunta: Por qué te quiero....

sábado, 4 de junio de 2011

RIPIO DE LOS INDIGNADOS.

No soy la excepción,
argumento razón, esgrimo posición,
no estoy aventajado, no me presento ajado,
desencajado, no suplico, no vendo miseria,
hago de mi arte ciencia, de mi ciencia una ventana,
y desde mi ventana, observo, completo el cuento inacabado,
estafados gritamos, alzamos las manos,
" ¿ qué queréis, farsantes, cuentistas ? "
nos grita el ojo ciego, esclavo abnegado,
" ¿ queréis despegar, pedís pista ? ¡ olvidaos !
Permaneced anclados a la tierra, al erial,
no oséis regar el desierto, no realicéis movimientos,
porque el aire no os pertenece, continuad siendo esclavos,
os queremos encadenados, engañados,
hipnotizados ante la gran pantalla,
vomitamos mentiras, os alimentamos con engaños,
dóciles, fieles, atentos a la voz de vuestro amo.
¿ Pero qué dices, cómo osas ? ¿ Indignado ? "
Indignado, res pensante, sin atenuantes,
me pongo el guante, peleo, reniego de mi condición artificial,
soy natural, resulto mortal, resquebrajo tu falsa moral,
te ataco donde más duele, en beneficio de todos,
soy como Benicio del Toro, independiente, fuente de ideas,
ya no digo llueve cuando tú meas, no acepto,
entiendo, me respeto, nos respeto, correoso,
desestructuro el sistema, tu sistema,
ese enfisema social con el que te nutres,
me abro paso como el sol entre las nubes,
tiembla, corre, eres pasado, pesado, pisado,
superado, ya resultas poco creíble.
como el discurso progre de Alejandro Sanz en twitter.
Somos palabra, pasión, idea, reflexión, comprensión,
no queremos un Mesías, no necesitamos aquiescencia,
no perdemos la paciencia, no ignores nuestra inteligencia,
¿ pide clemencia su eminencia ?
¿ dónde estaba su magnanimidad cuando todo iba mal ?
Vendía cara su bondad y ahora pide conciencia...
Temes la marea, sabes que la palabra discurre,
que el discurso fluye, que todo lo empapa,
sabes que sin nosotros no eres nada,
quieres tapar los oídos, cerrar las grietas por las que se cuelan
mis consignas, nos ofreces prebendas en forma de migajas,
pretendes ponernos la mortaja,
olvida las viejas alhajas,
hemos llegado para quedarnos,
para hostigarte, para recordarte que somos todo y parte,
has cerrado la cancela, pero el viento sosegado
ha saltado la verja.










jueves, 19 de mayo de 2011

NO SOY DE NADIE: MANIFIESTO DE UN CIUDADANO CABREADO.

Yo, presunto ciudadano de este país, que he vivido bajo el amparo de una democracia durante la mayoría de mi vida, que he gozado de las posibilidades del acceso a la educación superior universitaria, y que gozo de la mejor preparación que jamás generaciones anteriores hayan gozado. Yo, que soy res pensante y que tengo capacidad de discernimiento, y que actúo como ente individual que se reconoce a si mismo frente a su entorno, me pregunto:
1) Por qué si todos los ciudadanos somos iguales ante la ley, percibo que esta máxima no se cumple en algo tan importante y legítimo como es el voto individual, siendo mi voto ninguneado por no estar destinado a uno de los partidos denominados mayoritarios.
2) Por qué, y siguiendo esta misma lógica, el voto de un ciudadano como yo, con mis mismos derechos y obligaciones, tiene diferente validez si vive en la ciudad de Barcelona, en la de Cáceres o en la villa de Llorenç del Penedès.
3) Por qué yo tengo que cotizar durante 40 años a la seguridad social para garantizarme una pensión de jubilación mientras que un político tiene suficiente con permanecer durante 8 años en activo.
4) Por qué se ha destinado, de acuerdo con cifras ofrecidas por alguien tan poco sospechoso de socialismo como Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, un 27 por ciento del PIB de la mayoría de los países al rescate de las entidades bancarias. Un 27 por ciento!!!
5) Por qué, y al hilo de esta afirmación, estas mismas entidades que han solicitado ser rescatadas, durante años arrojaron beneficios escandalosos que NO repartieron con aquellos a los que ahora solicitan comprensión. Y lo que es aún más truculento: la mayoría de entidades bancarias arrojaron beneficios nunca antes conocidos posteriormente a su rescate. Y ningún gobierno tuvo a bien siquiera crear un órgano de control y regulación.
6) Por qué las medidas aprobadas para luchar contra la crisis económica derivada del anterior caos financiero siempre repercuten en un recorte drástico de los servicios y derechos de la mayoría de ciudadanos del país. Por qué no se ha aplicado ya una fiscalidad progresiva, que de verdad incida sobre aquel que más tiene. Por qué no hay una lucha clara contra el desvio de capitales y los fraudes a la tributación.
7) A santo de qué ( y nunca mejor dicho ) recibe una institución absolutamente antidemocrática y no representativa de todos los ciudadanos de este país como es la Iglesia Católica 5000 millones de euros anuales. En algo tan básico como la educación pública ( esa que quieren recortar ) se destinarán este año 2900 millones de euros.
Por todas estas cuestiones, y muchas otras más, me siento ninguneado, defraudado, me quieren anestesiar y hacer callar, quieren impedir que me desarrolle como persona. Estoy enfadado, triste, cabreado, mosqueado, hastiado, harto, hasta los mismísimos cojones. Y por ello, exijo, que no pido ni solicito, sino que exijo:
1) Que la actual ley electoral que permite los desmanes antes descritos sea derogada. Que el límite del 3 por ciento actual para que los votos que percibe un partido político sean tenidos en cuenta sea cambiado. Una persona, un voto, o en su defecto, un sistema electoral que garantice que mi voto va a tener la misma validez e importancia, viva donde viva, vote a quien vote. Que los votos en blanco contabilicen como votos válidos, y que no vayan a parar a las sacas de aquellos partidos que obtienen mayor número de votos.
2) Que cualquier formación política esté obligada a tener listas abiertas. Que desde un principio, sea yo quién elija a aquel que se postula para representarme en el congreso, en el senado, o en cualquiera de los otros organismos oficiales dependientes del estado.
3) Para luchar contra la corrupción, exijo que cualquier persona que accede a un cargo político sea sometida a una auditoría realizada por una entidad independiente, a la entrada y a la salida de su mandato.
4) Exijo que los privilegios de la clase política no estén por encima de los del resto de los ciudadanos. Que los políticos cobren un sueldo razonable, y que mientras estén ejerciendo en política sea incompatible cualquier otra actividad económica al margen del servicio público. Exijo, además, que no se garantice el sueldo vitalicio a expresidentes, o que este no sea compatible con el ejercicio de profesiones que generen un beneficio económico.
5) Exijo que el estado gobierne la vida económica, y no al revés. Que la economía sirva para garantizar el acceso de la mayoría a todos los servicios. Que se garantice por parte del estado, y al coste que sea necesario asumir, una vida digna para todos y cada uno de sus ciudadanos. Que el estado vele porque el buen desarrollo económico del país no signifique beneficio para pocos, sino para todos. Que sea tenida en cuenta la dación en pago, si no con carácter retroactivo, al menos en presentes o futuras operaciones hipotecarias. Que el estado cree vías de resolución para evitar desahucios y subastas de inmuebles.
6) Obligo a que aquellos que se comprometen a representarnos presenten cuentas de lo hecho y de lo que no, y que en función de lo conseguido o realizado, puedan o no volverse a presentar a la reelección. Obligo a los aparatos de los partidos a acatar la decisión que por sufragio universal de sus afiliados y simpatizantes sea la elegida.
No me representa nadie, más que mis iguales, aquellos que como yo están cansados, cabreados, hastiados, hartos, hasta los mismísimos. No somos de nadie, no queremos que nadie capitalice nuestra lucha, y el domingo iremos a votar con conciencia, con un objetivo, con una ilusión, cada cual a quien considere oportuno. Y a sabiendas de que lo que ahora está sucediendo no es el final de nada, sino un principio, un germen, algo que debe ir creciendo. Porque el futuro es nuestro y nos pertenece. Porque podrán insultarnos, desalojarnos, golpearnos, desahuciarnos. Pero jamás podrán silenciarnos. Yo me comprometo a ello. Hasta que me quede afónico de tanto chillar.

viernes, 6 de mayo de 2011

POEMA DE LOS DESEOS

Quiero ser Antonio Vega
y parir una canción de esas,
cubiertas de deseo, aliñada de tristeza.
Quiero una luna lunera,
un balcón que apunte a tu escote,
quiero ser el tonto de capirote,
que suspira, que desespera,
Antón Pirulero de juego desatendido,
quiero declararme desaparecido,
que no me busquen, que desespere la espera,
que se le agríen las entretelas.
Quiero, como Sabina, ser golfo de oficio,
y hacer de mi capa, beneficio,
y que mis miserias, a la vista están, sean ciencia,
y hacer teoremas con mis entresijos,
y que me declare un cura el hijo prolijo
de un dios ausente, impenitente,
y ganarme la vida traficando con pasiones,
y vivir entre algodones postizos,
seguir siendo advenedizo, esquivo, un tanto erizo,
con el corazón cercado para evitar maleficios.
Quiero que me odie Rocío, que me lea Eva,
que Juanillo apostille mis rimas,
que se las lleve allende los mares Patricia,
que Mar, con su risa, las cubra de oro,
quiero soltar ejércitos de hormigas,
palabras, blasfemias, quiero dejar herencia,
quiero agotar la paciencia de aquellos que un día dijeron,
vaya tontería.




jueves, 31 de marzo de 2011

MICRORELATO 22: EL CUENTO MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO.

Si te escribiese el cuento más pequeño del mundo, cabría en una cabeza de alfiler. Sería tan, tan, tan pequeño que podrías llevarlo dentro de ti, circulando junto a tus glóbulos rojos, vigilado de cerca por tus leucocitos, dubitativos entre atacar esa partícula extraña o dejarla circular libremente. Sería un cuento precioso, escrito con tinta de polvo de estrellas, y si lo observases en silencio, oirías el tintineo de su brillo. Como sería un cuento mágico, nunca sabrías cómo iba a empezar, ni mucho menos con qué precioso final te iba a sorprender. Algunos días el cuento hablaría de princesas que viajan en metro, algunos otros, de agujeros mágicos en la pared que conducen a reinos misteriosos, y los siguientes, de chicos y chicas que se quieren pero que nunca se encuentran. Podría ser un cuento triste, como un paisaje quemado, o melancólico, como el calor que nuestra última amante ha dejado en la almohada. O podríamos hacer un cuento enrevesado, con miles de puertas que conducen a pasillos con miles de puertas que se abren y nos llevan a recibidores con miles de puertas...Podríamos pintarlo de rojo, promesas de un nuevo comienzo, o de triste azul, aferrado a esas frías cadenas que arrastramos y cuyo ruido nos impiden dormir por la noche. Si quisiésemos, olería a tierra mojada, a promesa de mil años de lluvía tibia, silenciosa, como la de las mañanas de domingo en primavera, cuando el mundo no percibe siquiera que le están lavando la cara.
Pero si de algo estoy seguro, es de que ese cuento llevaría el azul de tu mar. Y de que lo escribiría asomado a la sima de tus pechos rotundos. Y de que el sabor de tu sexo, y el del mío, y el de los dos, bailando, como sólo sabemos bailar tú y yo, me acompañaría mientras recolecto cada palabra, mientras injerto cada frase, como el que traza una vereda a través de la nieve. Y de que me sentaría en tu orilla, esperando que me vinieses a hablar, disfrazada de brisa nocturna, conjurando secretos de los que hacen brotar risas. Y de que más allá de los límites de tu piel estaría la nada, yerma, así que caminaría despacio, sin rebasar las fronteras del territorio conocido, no fuese que el cuento más pequeño del mundo, de tan pequeño como es, un día, cuando nadie lo vigilase, girase sobre sí mismo cada vez más y más rápido, hasta que plofff, desapareciese.

domingo, 20 de marzo de 2011

A MAR/ AMAR.......

El mar, tu Mar, se abre,
descubre sus pecios, y mis ojos necios,
borrachos de sal y de azul,
se acostumbran a tu luz.
Y me planto en tu orilla: toc, toc, puedo entrar?
Renuncia al aire, criatura!
Que no estarás como conmigo en parte alguna.
Y vestido de plata me sumerjo,
y te pienso,
y desde el mismo instante en que decido
que te quiero, de la carne reniego.
Soy de agua, un ser inmortal, adimensional,
moléculas de Mar, piel de salitre,
mirada oscura de sima, soy mi yo que de su yo dimite,
que admite que no necesita más que
las crestas rosas de tus senos, las simas de tu sexo,
anclarme entre tus piernas y varar en tu boca.
Devorado pero intacto, exhausto,
insecto anaeróbico, alma eólica que riza tu piel,
que hurga en tu ser, me niego a volver.
Tierra seca, despídete, fui tu ayer.
Hoy soy reflujo, marea viva, res en movimiento,
hoy soy azul, plata, blanco y viento.
Hoy soy mar, de mar, hoy soy uno y ciento, hoy...















lunes, 14 de febrero de 2011

Y DIGO YO.....

Dos ejemplos, de dos sociedades diametrálmente opuestas, con sistemas de gobierno diferentes, pero que convergen en una capacidad de respuesta civil cuanto menos sorprendente: Islandia y Egipto ( o Túnez ).
Leo en la columna diaria de Nacho Escolar en Público cómo se ha gestionado la crisis financiera y, bajo mi punto de vista, moral y social, en Islandia. Un país cuyos gestores, tanto los económicos como los políticos, habían arruinado al jugar con el dinero de la gente a la ruleta económica internacional, acorralados ahora por la justicia, que lejos de mantenerse dormida y al margen como la española, se implicó, buscó a los responsables de la debacle, los detuvo y a los que no, puso en orden de búsqueda y captura. Un país que aceptó que un gobierno cayese en pleno, un estado cuyo nuevo gobierno preguntó a la gente de la calle si pasaban o no por el aro de someterse a los designios del infame FMI, un país, en resumen, que en vez de insuflar dinero público a la banca, arruinando así a las clases medias y bajas, decidió hacer lo más sencillo: dejar caer a los bancos y nacionalizarlos. Por cierto, está previsto que Islandia crezca el año que viene, y no se ha terminado el mundo porque el estado haya comprado los bancos.
Egipto/ Túnez: Dos países árabes, sometidos a férreas dictaduras, bien vistas y consentidas a ojos de occidente, se alzan y hacen que sus dos regímenes caigan, se derrumben, y que incluso aquellos que aplaudían fervorosamente a los antiguos dirigentes tengan que claudicar y aceptar la decisión de ambos pueblos ( las caras de Obama, de los dirigentes de la Unión Europea y, sobre todo, del gobierno de Israel eran un poema ). Contra lo que muchos puedan pensar, ambas revueltas, o revoluciones, tienen su origen en el mismo lugar: una crisis económica que ha hecho que incluso aquellos que parecían más anestesiados hayan decidido que era hora de actuar y de cambiar algunas cosas. Aquel lema tan viejo del socialismo que decía "el poder reside en el pueblo"... os suena?
Y digo yo: qué tiene que pasar para que los 40 y tantos millones de españolitos, puteados, sin trabajo, con recortes en gastos sociales promovidos por un gobierno que se dice socialista y de izquierdas y que encima nos quiere hacer creer que dichos recortes son progresistas, viendo cómo los bancos se ríen en nuestras propias narices mientras muestran sin el más mínimo disimulo los estupendos dividendos obtenidos con nuestro dinero, ese que tenía que agilizar el "flujo de crédito para los hogares y las pymes", en fin, repito, qué tiene que pasar para que este puñetero país se levante de una vez de la siesta y pida responsabilidades a los que de verdad las tienen? O es que tiene que salir Belén Esteban por T-5 y aconsejarnos cómo iniciar una revolución?

martes, 8 de febrero de 2011

TE GUSTA CONDUCIR?

Pasé de sacarme el carnet con 23 años, casi por el qué dirán, y no tocar el coche durante los diez siguientes, a tener que conducir sí o sí. O sea, de 0 km en el cuadradito del haber, a patearme casi 1000 km semanales en mi periplo por carreteras valencianas. Ya fuese por eso, o ya fuese porque como decía el tipo italiano de la tónica, te gusta, pero no lo sabes , empecé a sentir una suerte de placer extraño en el hecho de abandonarme en los brazos ( mecánicos, pero brazos ) de un coche, de poner música, cuanto más alta, mejor, de tragar kilómetros y kilómetros por autopistas y carreteras y de concentrarme en conducir y en pensar, en pensar y en conducir( prometo que se pueden hacer ambas cosas a la vez ).
Por lo tanto, me encanta cualquier plan en el que coger mi coche esté incluido , sobre todo ahora que conduzco uno con cara y ojos. Me excita la idea de conducir unas cuantas horas por caminos de asfalto, creo en mi cabeza playlists de canciones con las que conducir aumenta su placer, e incluso de un viaje más o menos largo se pueden extraer parágrafos que adornarán futuros cuentos. A propósito de ello, tengo pendiente un cuento que tenga el conducir como hilo "conductor", si se me permite la repetición.
Con un par o tres de rutas ya en la cabeza para las próximas semanas, un viaje a través de la península para llegar al pueblo incluido, pienso seguir disfrutando de una de esas pocas cosas que se pueden hacer acompañados, pero que por hacerlas en soledad no disminuyen su placer.

lunes, 3 de enero de 2011

RIPIO DE IDA SIN VUELTA ( DE MOMENTO )

Soy un verso suelto,
un escalador de sueños con paredes lisas,
incompleto, tajante,
un ladrón de flores ajenas, esquivo,
un poco erizo los días pares,
los impares, advenedizo.
Maoísta a duras penas,
equilibrista entre zarzas, me alimento de andanzas,
regalo chanzas a oídos abiertos,
sueño despierto a ojos llenos y manos cerradas,
bolsillos manchados de luna
y polvo de estrellas.
Soy un poeta cuántico,
drástico, caústico, corazón de plástico?
No, disimulo lo básico.
Acróbata del beso, trapecista en tu sexo,
rey de la pista, a mi pesar.
Cantaor de entelequias,
me cobijo entre letras, planto ideas,
recolecto cosechas de causas perdidas,
fugas, idas y venidas,
es mi vida, pura rima, simas de carne,
soy de todos y de nadie, coges aire?
Suéltalo, sigo al acecho, me quema el pecho,
despecho, despacio me planto, te miro,
sonrío... FIN del primer asalto.




Quienes somos, de donde venimos, a donde vamos...