Por lo tanto, me encanta cualquier plan en el que coger mi coche esté incluido , sobre todo ahora que conduzco uno con cara y ojos. Me excita la idea de conducir unas cuantas horas por caminos de asfalto, creo en mi cabeza playlists de canciones con las que conducir aumenta su placer, e incluso de un viaje más o menos largo se pueden extraer parágrafos que adornarán futuros cuentos. A propósito de ello, tengo pendiente un cuento que tenga el conducir como hilo "conductor", si se me permite la repetición.
Con un par o tres de rutas ya en la cabeza para las próximas semanas, un viaje a través de la península para llegar al pueblo incluido, pienso seguir disfrutando de una de esas pocas cosas que se pueden hacer acompañados, pero que por hacerlas en soledad no disminuyen su placer.
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