Hace unas semanas llegó a mis oidos a través de facebook la noticia de que un asesor del ayuntamiento de mi pueblo cobraba la nada despreciable cifra de 64000€ netos anuales (unos once millones de pesetas, más o menos). Obviamente, acudí a mis fuentes y obtuve un nombre, el cual, como podreis suponer, no pienso publicar, pero para buenos entendedores diré que se trata de un empresario de la comarca vinculado a uno de los sectores que más dinero aporta a las arcas de la economía local. El sueldo del susodicho, al cual, por si nadie lo recuerda, no elegimos democráticamente, sino que fue puesto en su puesto (y valga la redundancia) por el archiconocido método del dedismo ( también conocido como amiguismo, colegueo o porque a mí me sale de los cojones), me hace recordar por qué los políticos de uno u otro signo se obstinan en mantenerse cómodamente sentados en el sillón. Este "derroche" de generosidad para los que controlan las riendas de la política local se hace extensible al señor alcalde (71000€ anuales), uno de los concejales (54000€ anuales) y demás miembros (y miembras) de la corporación municipal, ya sea en el gobierno o en la oposición (400€ por asistencia a los plenos del ayuntamiento no es que sea un mal sobresueldo).
Hablo de mi pueblo porque es lo que me afecta (y me jode) de manera más directa, pero si subimos escalafones (consell comarcal, diputación, generalitat, secretarias generales del estado, cuerpos técnicos...) la historia es la misma: sueldazos, excelentes ventajas sociales, coches oficiales (tuneados o no), asistentes personales, secretarias, despachos, comidas oficiales, actos varios... La lista puede ser tan larga como se quiera hacer, contamos con el dinero que los pringados estamos dispuestos a aportar a través de impuestos, multas, licencias y demás trabas burocráticas. A veces no se si vivo en El Vendrell, Catalunya, España o en el pueblo maldito de Salem´s Lot, donde los vampiros campaban dispuestos a chuparte la sangre. Esta subraza de vampiros, te chupa la sangre, el bolsillo y te da una palmadita de agradecimiento cada cuatro años.
La práctica (palo palito paloé)
Hace 1 año
No hay comentarios:
Publicar un comentario