Vivo en una mierda de país, en un sitio donde lo peor, cuanto más destacado, hediondo y vergonzoso, mejor. Vivo en un país donde la podedumbre es al auténtico think tank, el manantial desde donde parten las ideas más estúpidas, insanas y perniciosas, aquellas que luego serán, convenientemente transformadas, leitmotiv y dogma para muchos, modus vivendi y operandi para otros tantos.
Vivo en un país donde la justicia se ha quitado la venda hace tiempo, y mira con ojos de enamorada a los mismos que durante tanto tiempo han convertido este trocito de tierra en un estercolero. En absoluto desprecio por toda lógica, en mi país, los asesinos y genocidas son elevados a los altares, mientras que aquellos que intentan hacer justicia sobre los oprimidos son acusados de perjurio, de desacato, de querer remover las viejas heridas.
En esta península de mierda en la que vivo, los agredidos se transforman en agresores, discurso empapado de bilis contra los que no piensan como ellos, aplaudidos por una masa enfervorizada que pide sangre. Ausente como está de héroes, mi país ensalza a variopintos muertos de hambre, a estómagos agradecidos, a putas que deshonran el oficio, todo ello en formato digital, en alta definición, y a horas poco intempestivas.
En esta mierda de lugar donde me ha tocado nacer, los políticos de un partido prohíben la demolición de las casas de gente honrada, tan sólo por ponerse en contra de otros políticos que por su propio interés quieren demolerlas. Y cuando los vecinos se oponen a que el atropello tenga lugar, TODOS los políticos envían a los perros de presa del sistema. Y mientras ellos, como niños, se acusan de barbaridades, el pueblo es machacado por la policia.
En esta ciénaga de país, los políticos corruptos chapotean a placer en el barro, se alimentan de él, roban y extorsionan lo que quieren, sabedores como están del amparo que la (in) justicia les proporciona.
En este puto culo de mundo, los valedores de la "fe auténtica" abusan de los niños, intocables, indiscutibles en su ademán, a sabiendas que su reino no es de este mundo, y de que nosotros jamás comprenderemos SUS designios.
Este país me cansa, me avergüenza, me asquea, me entristece; me envilece mi sola presencia en él. Es por eso que digo. ME CAGO EN LA PATRIA, una y mil veces. Que os den por culo: yo renuncio, me voy, abandono, que venga otro y salve lo que quede, si es que después de todo esto alguien encuentra nada. Buitres, apandadores, pedófilos, ladrones, asesinos, abusones: que os jodan.
Hasta hace poco estaba convencido que otro mundo era posible, y que otra España también. Ahora he descubierto que el mundo puede cambiar, pero España se va a quedar fija en lo que es por los siglos de los siglos: la vergüenza de la civilización occidental.
La práctica (palo palito paloé)
Hace 1 año
3 comentarios:
“La vida es como uno se la toma”, una vez vi un slogan de una marca que decia esta frase, y la verdad me di cuenta que era demasiado cierto…
Cuando decimos, “nuestra vida es una mierda, este pais es una mierda o cosas asi”, nos hacemos nuestra realidad justamente asi, lo mejor es ser positivo y jamás hecharle la culpa ni al pais ni a la vida, ni al mundo, ni a nadie, nosotros somos los que nos autoimponemos esas actitudes que al final terminan por destruirnos.
"Hasta hace poco estaba convencido que otro mundo era posible, y que otra España también" ains... de verdad? en serio? Bueno ultimamente la politica parece de chiste, es verdad, yo hace tiempo que me la tomo a risa.. total dar por c.. nos van a dar igual.
así que ...
Sí, vivimos tiempos lamentables. Entiendo tu ataque de mala leche y tu mecagoentodo...Después de todo, sólo estás hablando de lo que tantos, tantos pensamos y sentimos y no sabemos describir. Qué bueno que haya gente que pueda controlar su rabia el tiempo suficiente como para poder cagarse en todo...Genial :)
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