A mí que me perdonen, pero hay cosas que no acabo de entender. No se si soy candidato a un Oscar a la estupidez supina, o sí, por el contrario, en según que ejemplos se puede aplicar aquello de haz lo que yo digo pero no lo que yo hago. Me explico: en titulares enormes se dice que "el gobierno inyectará al menos 30.000 millones de euros para garantizar la liquidez financiera.". Ésto, en cristiano copto, quiere decir que no se contempla ni por aproximación la posibilidad de que los bancos pierdan dinero. Es decir, si por una de aquellas se han dedicado a jugar al póker bursátil con nuestros ahorros y ahora se ven ligeramente ahogadillos, el gobierno garantizará que podamos hacer uso (y si hacemos abuso en forma de consumo, mejor que mejor) de ese dinerillo que tan alegremente depositamos en nuestra entidad bancaria todos los meses. A bote pronto, ésto nos puede parecer una idea genial (Papá Estado cuida de nosotros, dios salve a papá estado..), pero yo me pregunto....
El sistema capitalista se basa en el juego del mercado libre y la ley de la oferta y la demanda, cuyo supuesto principal es que el estado no debe ser competencia de la iniciativa privada. En sistemas capitalistas más avanzados se aboga por el liberalismo económico, lo que quiere decir que si existe una posibilidad de negocio, el estado debe de abstenerse totalmente de intervenir para garantizar un servicio público. Este liberalismo económico ha sido llevado hasta sus últimas consecuencias en los USA (de acuerdo, y en la comunidad de Madrid, también). En Europa, como aún nos duran los efectos del llamado "estado del bienestar", los gobiernos garantizan acceso libre y gratuito a los llamados servicios básicos (sanidad y educación) y garantiza subsidios de desempleo y pensiones de jubilación a los trabajadores.
Las entidades bancarias (bancos y cajas de ahorro) son empresas cuyo capital es privado, esto quiere decir que cualquiera puede montar uno. Tienen, como cualquier otra empresa, un consejo de dirección, unos trabajadores asalariados, unas normas internas y un objetivo: ganar dinero. Vamos, a mi entender, son como cualquier otra empresa que nace del fruto de la iniciativa privada (un bar, un parque de atracciones o una granja de cría de grillos sementales). Mientras ha habido años de bonanza económica, los bancos se han dedicado a lo que mejor saben hacer: acumular montañas y montañas de dinero, y siempre han estado dispuestos a pelear ante cualquier iniciativa estatal que supusiese para ellos la más mínima pérdida de beneficios. Durante todos estos años la banca se ha corrido grandes juergas con nuestro dinero, ha apostado en los casinos mundiales de la macroeconomia y se ha ido de putas con el sector de la construcción. Ahora, con resaca, y después de haberse fundido nuestra pasta, solicitan que sea el Estado quien pague las deudas. Es como si yo monto un negocio, gano pasta, me la fundo en furcias y en coca, y a la hora de pagar le digo a hacienda: mire, es que se me ha ido la pinza, póngame usted lo que debo y si eso ya echaremos cuentas. Vamos, que somos capitalistas para los beneficios (dos para mí, cero para tí), pero socializamos las pérdidas que nosotros mismos hemos creado. ¿Se puede tener más cara?
Eso sí, si lees las noticias en la sección de economía, entre crisis y crisis las grandes corporaciones bancarias obtienen beneficios obscenos. Entonces es cuando yo deduzco que la auténtica esencia del capitalismo reside en permitir el acceso a las entidades públicas cuando haya una posible pérdida de beneficios (más que nada para que no sean ellos los perjudicados).
Ya que veo que el gobierno se muestra tan generoso con los que sufren los efectos de la crisis, me pregunto cuando se nos permitirá el aplazamiento del pago de nuestras hipotecas, y si se nos garantizará una posible pérdida de beneficios cuando el banco nos reclame su dinero y el jefe nos haya tirado a la calle.
Para acabar, os recomiendo este buenísimo gag sobre la reciente crisis de las subprime.
http://es.youtube.com/watch?v=tILPYMuVBU0
La práctica (palo palito paloé)
Hace 1 año
No hay comentarios:
Publicar un comentario