El cartel de la campaña en cuestión es este:
La intención de la iglesia es empapelar los muros y autobuses de todas las ciudades de la geografía española, con tal de concienciarnos de ese espantoso crímen que es el aborto, sin olvidarnos de la experimentación con células madre, otra aberración, por muchas vidas que salve. Visto lo visto y oidos los argumentos que el portavoz de la conferencia episcopal, Juan Antonio Martinez Camino, explicaba ayer en rueda de prensa, empiezo a pensar que soy un homicida vocacional, un ser despreciable, una especie de asesino en serie, dado el número de veces que de forma voluntaria o involuntaria he dejado salir de mi ser mi simiente sin el propósito de fecundar. Y las mujeres? Esos seres imperfectos y permanentemente en pecado desde que Eva mordió la manzana, que cada mes (aproximadamente) dejan perder un hilo de vida en forma de flujo menstrual...Aunque bien pensado, y dado que los curas están ahora por el rollo perroflauta, no estaría de más que realizasen algo tan "católico" como el propósito de enmienda y pidieran perdón por haber hecho la vista gorda durante el nazismo, el franquismo y el pinochetismo. Claro, que aquellos muertos quizás no cuenten. Algo habrían hecho, digo yo....
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