Resulta que a la ONU se le ocurre hacer una conferencia sobre el racismo y cómo éste afecta a las relaciones multilaterales (vaya cosas que se le pasan a la ONU por la cabeza), y como no, se forman dos bandos: el de los que van a ir a la conferencia y van a ratificar el acuerdo (la mayoría paises pobres, ex-comunistas o pseudocomunistas) y el bando de los que ni van, ni ratifican ( Israel, Estados Unidos, la UE, Canadá y Australia). Que tiene de malo un acuerdo contra el racismo? Pues que se considera el sionismo y los actos de fuerza bruta perpetrados por el estado de Israel como una forma de racismo. Obviamente, la UE y el resto del mundo occidental han puesto el grito en el cielo: atreverse a cuestionar la "autodefensa" de Israel, habrase visto mayor desfachatez, aquí todos al lado de Israel, no sea que nos acusen de fachas....Lo más curioso de todo, es que uno de los ponentes en la susodicha cumbre es el señor Mahmud Ahmadineyad, presidente iraní, dictador al servicio de los radicales islámicos, que entre otras joyas dijo en su momento que "el estado de Israel debería ser arrasado". Vamos, una especie de Bush con turbante y barba.
Este buen señor, que se pasa por el forro testicular un dia sí y otro también los derechos humanos en su pais, ha sido uno de los principales impulsores del acuerdo. Lo que de por sí debería ser un acuerdo tácito, se ha convertido en manos de estos señores en una especie de chanza. Vamos, que han convertido la ONU (si no lo era ya) en un patio de colegio donde los malos de la clase se arremeten unos a otros al grito de "y tu más..".
Curiosamente, los etarras también hablan de paz mientras pistoletean a los que no piensan como ellos, y tiparracos armados con banderas con el águila franquista aullan los males de los nacionalismos. A lo mejor los podríamos mandar también a la ONU a hablar de racismo. Visto lo visto, ser un auténtico racista es la mejor academia para completar la carrera diplomática.
La práctica (palo palito paloé)
Hace 1 año
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